El y los escándalos.
Feliz año a día 28 de Enero. Otro escándalo, otro entre muchos que han poblado este mes de Enero; muchas noticias de ese tipo que te hacen hacerte ese comentario mental: "menos mal que estas cosas son mentira". Ojalá lo fuese.
El arte y yo hemos tenido nuestra primera pelea. Bueno yo he tenido una pelea con un sector del arte, que nisiquira pueden recibir el nombre artistas. El sector del llamado arte del escándalo. El arte del escándalo contempla el sacrificio y la tortura dentro de los medios para conseguir una obra de arte. Bueno "obra de arte", mas bien sadismo a la enésima potencia. No voy a describir ninguna de las obras porque me parece de tan mal gusto que ni merecen mención alguna.
El arte es algo vivo, no se puede conseguir algo vivo a través de algo muerto ni moribundo, es tan evidente como pensar que no se puede llegar a un resultado aditivo cuando uno de los componente de un producto es un cero. Matar no es arte, bajo ningún concepto; aunque sean tan valientes de pensar que porque la supuesta obra esté en una galería ya sea arte. Porque como decía ese gran maestro: "el arte, o es arte, o es mierda". No hay ninguna explicación que supere a esa cita.
El segundo escándalo de Enero ha sido la gestión de la Comunidad de Madrid para con la facultad de Bellas Artes. En primer lugar el presupuesto es el 50% menor que el del año pasado cuando La Comunidad tiene una deuda millonaria con la universidad, que el dinero de las esperadas obras de verano ha llegado ahora y por lo tanto las obras con él. La calefacción es nula, de ahí que los pocos modelos que se pueden contratar con el presupuesto no pueden posar por el frío... Yo no soy muy reivindicativa pero... tela marinera.
Para terminar, aunque haya sido un mes de escándalo, hay que decir, que ha sido el más divertido hasta ahora, el cachondeo se ha apoderado de mi grupo, igual que el absentismo estudiantil, aún así...notable en mi Historia del Arte...¡sí!